Cargando
Mostrando entradas con la etiqueta territorio. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta territorio. Mostrar todas las entradas

Malmö, ciudad sostenible




Malmö, Suecia
Malmö, capital de la región de Escania (Suecia), es considerada por Grist Magazine como Capital Verde Europea (European Green Capital), « una de las 15 ciudades más verdes del mundo ». Dicha distinción fue acogida positivamente por las autoridades locales, las cuales desarrollan un amplio proyecto de urbanización sostenible destinado a mejorar la infraestructura de la ciudad. En este sentido, aspiran al liderazgo internacional en investigación y desarrollo sostenible de la movilidad urbana, promoviendo así la cooperación internacional y el intercambio de conocimientos en materias tales como cambio climático y seguridad energética
La ciudad escandinava aprovechó la celebración de la Feria Europea de la Vivienda, que tuvo lugar en 2001, para poner en marcha un plan destinado a enfrentar los desafíos de las ciudades del futuro.

Patrimonio Natural: retos para su conservación




Barcelona, España.

                                    © Foto : Maricamen Tapia-
                              Volcán Lanin. Parque Nacional Villarica
Actualmente más de la mitad de la población mundial es urbana y se prevé que a mediados de este siglo aumente a dos tercios. Mientras, el flujo turístico hacia parques y reservas naturales experimenta en los últimos años importantes niveles de crecimiento. Ambos fenómenos representan dos de las principales presiones que amenazan la preservación del patrimonio natural. Enfrentarlos y conservar al mismo tiempo las riquezas de nuestro planeta, constituye uno de los grandes desafíos de la sociedad moderna.

La ruralidad en las políticas públicas




© Foto: Cégé - El Monte, Chile (click para agrandar)
La ruralidad se disfruta, se contempla, se respira. Para muchos es una vía de escape, para otros, una realidad cotidiana. Algunos la consideran simplemente como “lo opuesto” a lo urbano. Pocos en cambio se detienen a definirla, a objetivarla, a clasificarla. La realidad rural pareciera ser más bien un fenómeno subjetivo, difícil de delimitar.

Un grupo particular de actores sociales, los gestores de políticas públicas, requiere sin embargo una clara y precisa definición de ruralidad. Ésta debe estar basada en criterios cuantificables y verificables. Dado el carácter de su misión –asignar los recursos públicos de manera inteligente con el objeto de mejorar el bienestar social–, el desafío que ello supone, posee un innegable carácter técnico.

La ruralidad es un fenómeno intrincado y multidimensional de tal complejidad, que a la hora de tomar decisiones, los gestores políticos se ven obligados a reducir la dimensión del fenómeno. Necesitan ser prácticos y hacer uso de modelos que simplifiquen la realidad a un nivel manejable. Deben establecer supuestos, muchas veces omitir variables y consiguientemente, obviar importantes dimensiones rurales difíciles de cuantificar y de valorizar, tales como la belleza paisajística, los derechos consuetudinarios y los entramados culturales. Éstos son excluidos de numerosas discusiones y decisiones políticas.

¿Cuál es el riesgo de obviar lo rural en toda su complejidad? Quizás el lector ya lo sospecha: que a los tomadores de decisiones se les pase la mano en su afán simplificador.